Thursday, October 19, 2006

ESTA ES MI CIUDAD

El fin de las sanguijuelas
por: Y yo que me creía Steve McQueen



(INICIO DE TRANSMISIÓN)

AGR01: Últimos datos recuperados de la entrada 333,648
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(08:32.-) Día cálido, como estaba previsto. La excavación sigue y los resultados son buenos, mejores de los que esperaba el Equipo de Extensión de la Vida. Los convoyes regresan por más de este combustible milagroso que emana casi sin control cuando nuestros taladros alcanzan cierta profundidad. Malditos, ahí tienen sus temblores. Quién diría que la ciudad que levantamos con tanto esfuerzo en este asteroide hiperprotegido contra los piratas, se vería lentamente destruida por la misma naturaleza. Pero no importa; los edificios, generadores y containers de la G322 siguen en pie, lo que nos garantiza energía y oxígeno, al menos hasta que despierte.
El cargamento de anestesia no llegó, justo cuando debimos subir la dosis al doble
(12:14.-) Salí escondido en el último transporte del convoy hasta el puerto. Había estado trabajando en el campo de excavación desde hace más de un año y casi me había olvidado cómo era la ciudad. Recorro los caminos polvorientos y las rutas semidestruidas, reconociendo la cuadra donde estaba el edificio donde vivía al comienzo de la misión; ahora sólo queda el esqueleto suplicante de la estructura, que parece pedir clemencia a algún dios entre las ruinas. El burdel tampoco está. Me pregunto adónde irían a parar las chicas, las que sobrevivieron. Espero encontrar una sucursal en el camino porque no las veo desde hace tiempo.
Un fuerte temblor nos obliga a parar. Las fugas posteriores generan charcos gigantescos que nos impiden avanzar, tendremos que caminar y llevar la carga en la espalda.
(14:07.-) No parece la misma ciudad. La maleza ha crecido sin oposición por las paredes de algunos edificios semi abandonados, como venas rebosantes de sangre. Algunos se las arreglan para sobrevivir por aquí, destruyendo con sus propias manos los pisos altos de los edificios rojos en la B22. Esta parte la recuerdo claramente: aquí improvisamos el circuito callejero para las carreras. Bajábamos desde la esquina con el pie a fondo, a 360 más o menos, y sentíamos las 3g en la frenada de la fábrica. Era uno de mis lugares favoritos para pasar. Terminábamos la jornada en el bar, ahora convertido en refugio, sin importar quién ganara.
Se acabó el descanso, tengo que seguir con mi carga de combustible.
(17:56.-) Todo el tiempo está temblando, la mayoría de veces sin que nadie lo note. Con tanto movimiento, las edificaciones sentidas se vienen abajo: el colegio de civiles, el hotel para familiares, la guarida para animales rastreadores. Era tan joven cuando hacía los planos del proyecto... más de la mitad de mis creaciones ha desaparecido. Hay que estar atento para no morir aplastado. Me acerco a las largas colas frente al complejo de los dispensadores recargados con la nueva ración de combustible. No importa cuánto trabajemos, los ciudadanos nunca apreciarán al Equipo de Extensión de la Vida. A lo lejos ya no se ven los rascacielos. Siempre me opuse a su construcción pero no me hicieron caso, igual que ahora. Allá ellos, que sufran la venganza inevitable.
(19:13.-) Algunos logramos escapar después que se desplomó el complejo, que era el último remanente de lo que fue el Centro Gubernamental de la ciudad. Creo que me rompí la clavícula con una de las vigas que no resistió este último terremoto. Los sobrevivientes están aterrorizados, más que nunca, y tienen razón. Al terrible movimiento telúrico lo acompañó una especie de rugido de las profundidades. Deben estar buscándome desesperadamente en el campo, si queda alguien con vida. Dudo que el Equipo se haya salvado al taladrar el epicentro. Con el terremoto se levantaron las placas de control que diseñamos hace años y se puede ver toda la Vía Principal y la doble A partidas por esa gran espina que emerge polvorienta.
(19:28.-) Me arrastro como puedo para tratar de escapar. Esto supera con mucho mis propios miedos. La bestia despertó y quiere librarse de las sanguijuelas que le desangran despiadadamente. Puedo oír los transbordadores que despegan, seguramente con tres o cuatro personas en su interior, pero rebosantes de combustible en sus bodegas; parece que vale más que la vida de cientos de personas. Nadie anticipó un plan de escape y ahora estamos perdidos. Nos lo merecemos por inconscientes.
Otro terremoto. No para de temblar. Pensar que moriré en la ciudad que yo mismo ideé y que ahora no reconozco... pudimos haberlo hecho mejor. Intentaré salir a la explan
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AGR02: Fin de la entrada 333,648

AGR03: RADAR ACTIVADO. BUSCANDO COORDENADAS
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BG32- 00°12'38.997'' -AN205
TR8800- 38°02'56.000'' -AS88
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AGR04: ESPÉCIMEN LOCALIZADO. ENVIAR COMUNICADO PARA SALIDA INMEDIATA DE NUEVO EQUIPO DE INGENIEROS, PERFORADORES, BIÓLOGOS, ARQUITECTOS, COMANDOS Y EQUIPO DE EXTENSIÓN DE LA VIDA.

AGR05: SE RECOMIENDA DOBLAR LAS DOSIS DE ANESTESIA PARA EVITAR MOVIMIENTOS DEL ESPÉCIMEN

(FIN DE TRANSMISIÓN)

1 Comments:

At 4:36 PM, Blogger Jaspia said...

Suena apocalíptico, da miedo, y me encantó que le hagas tan real, casi se pueden oír los bramidos y sentir el temblor.
Es un texto sentido, bien hecho y con estructura. Una escena de una película, cada detalle contado.
Lo disfrute!
Jaspia

 

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